MIGUEL A. GÓMEZ-MARTÍNEZ

Prensa

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Toda mi vida me han movido más las emociones que las ambiciones


Toda mi vida me han movido más las emociones que las ambiciones

2019-12-21

Entrevista con Miguel Ángel Gómez Martínez, que esta noche dirige el Concierto 1.000 de Juventudes Musicales de Granada en el Auditorio Falla

- Llega usted a Granada para dirigir el concierto 1.000 de JJ MM. ¿Por qué aceptó su propuesta?

- Todo el mundo sabe que siempre que puedo apoyar alguna actividad de alguna entidad de Granada, y siempre que mi calendario lo permita, estoy a disposición. Y precisamente este Concierto Número 1.000 me parece una ocasión muy especial. Además, Juventudes Musicales es una entidad que ha realizado una labor muy meritoria en apoyo de jóvenes artistas granadinos, que me nombró hace muchos años Socio de Honor y que creo merece el apoyo general de quienes puedan prestárselo.

- ¿La música es connaturalmente joven, siempre nueva?

- No cabe la menor duda. Incluso la música de los compositores más antiguos en el tiempo, cuando estos son geniales, es siempre música nueva, que nunca pierde actualidad, aunque esté lejana en el tiempo. 

- ¿Qué puede esperar el público del concierto de esta noche?

- Pienso que se trata de un programa para orquesta sinfónica y coro que resultará muy ameno y variado, sobre famosas páginas de la ópera en particular y la música clásica en general, que creemos será del agrado de cuantos acudan al concierto. Se trata de fragmentos de obras que son representativos de los principales estilos de la música desde Mozart hasta Puccini, pasando por música de ópera alemana (Beethoven) y francesa (Bizet) en la primera parte, e italiana (Rossini, Verdi, Mascagni, Puccini) en la segunda parte. 

- ¿Qué tal ha sido el trabajo con la Orquesta? ¿Qué opina de la situación que vive?

- El trabajo con la orquesta ha sido muy positivo. Siempre es muy satisfactorio observar cómo las indicaciones que se realizan durante el ensayo van fructificando en el resultado sonoro, y la Orquesta Ciudad de Granada ha sido muy flexible poniendo en práctica todas esas indicaciones hasta un resultado final mucho más que satisfactorio. En el Ensayo General de ayer terminamos de perfilar todos los detalles y matices, así que confío plenamente en un resultado excelente. También el coro está realizando una labor muy positiva, así que espero que esta noche se ofrezca un concierto de gran calidad.

En cuanto a la situación por la que pasa la orquesta, no tengo más remedio que decir que es verdaderamente insostenible. Algo tiene que suceder, porque el peligro de una pérdida muy significativa de calidad, si no el peligro de extinción, es inminente. Las autoridades competentes deben implicarse activamente en la «salvación» de un conjunto que siempre ha sido de gran calidad, aunque de dimensiones reducidas. Pero es que, además, es muy urgente que lo hagan.

- Va a pasar usted en Granada los días previos a la Navidad. ¿Qué recuerda de sus navidades de niño?

- Las fiestas Navideñas han sido siempre de algún modo emotivas, estuviera donde estuviera, pero en Granada, durante mi niñez, eran especialmente entrañables. Siempre se colocaba un Belén en la repisa de una gran cómoda que teníamos en el comedor de nuestra casa de la calle de la Concepción. Pero un año repentinamente, además de ese Belén, apareció un árbol de Navidad en el salón de casa como por arte de magia. Fue una sensación muy especial, además de poco usual en aquellos tiempos. Los colores, los olores, las sensaciones que recuerdo de la Navidad de mi niñez son inolvidables para mí, y de alguna manera estoy reviviéndolos durante estos días en mi querida tierra.

- ¿Cómo ha sido su último año profesional? ¿De qué hitos se encuentra más satisfecho?

- Ha sido un año profesional muy normal: conciertos, viajes, representaciones de ópera, grabaciones... Hay que pensar que, después de casi 50 años de carrera (concretamente 48 y medio) lo he hecho casi todo. He dirigido casi todas las más grandes orquestas del mundo, en los más grandes y prestigiosos teatros de ópera y salas de conciertos, todo esto desde Tokyo hasta Buenos Aires, pasando por toda Europa y Norteamérica. Por tanto todo lo que hago ahora va siendo muy habitual, sea lo que sea. Más que del último año, puedo destacar el haber interpretado en tres temporadas las tres óperas más desconocidas de Puccini (Le Villi, Edgar y La Rondine) en versión concierto con la Orquesta y Coro de RTVE (por cierto soy uno de los pocos directores del mundo que ha dirigido la obra completa de Puccini), obras que esta orquesta (que en general tiene muy poca experiencia en el Repertorio Lírico) no había interpretado nunca en su historia. Al fin y al cabo son obras maestras de la música que, sin embargo, se programan raramente en Teatros de Ópera, y aún menos en España. Una rareza, por tanto, que ha resultado excelente y que destaco por lo interesante.

- Ha sido este también un año de reconocimientos. ¿Qué siente cuando los recibe?

- Puede imaginarlo. Es siempre una satisfacción enorme cuando alguien piensa que uno ha hecho algo especial y se lo reconoce a uno. Convertirse en Doctor Honoris Causa por la Universidad Politécnica de Madrid, o ser nombrado Académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia proporcionan momentos que no se pueden olvidar y que constituyen un honor extraordinario por el simple hecho de recibir estos títulos.

- ¿Qué novedades hay con respecto a la instalación en Granada de la sede de la Fundación que lleva su nombre?

- Pues la verdad es que no hay ninguna. La Fundación Internacional Gómez Martínez, por el momento, desarrolla sus actividades nacionales e internacionales a través de su Secretaría Técnica, pero
continua esperando la prometida Sede Social en Granada, en que poder exponer en su Museo y su Archivo el legado que he donado a esta institución al servicio de los granadinos, de los músicos e
investigadores. Considero a Granada su espacio natural, así que espero que, más pronto que tarde, sea en mi ciudad donde se ubique, porque ha recibido el ofrecimiento de otras ciudades de España, por supuesto, pero no nos parece que haya otro lugar más lógico para mi legado que la ciudad en que nací y en que tengo todos mis orígenes.

- ¿Cuáles son sus proyectos más inmediatos?

- Tengo conciertos con diferentes orquestas españolas y extranjeras, la inauguración de la Temporada 2019-2020 del Teatro Lírico Nacional La Zarzuela y varias grabaciones para las Radios de Munich, Hamburgo y Helsinki. También compongo y superviso las ediciones de las últimas obras que he compuesto, para lo que nunca encuentro el tiempo suficiente, y cada vez lo procuro más, como también para la transmisión de mis enseñanzas de Dirección de Orquesta…mucho que hacer, espero ir consiguiéndolo con el tiempo.

- Su nombre sonó en fecha reciente para dirigir el Festival.

- A mí me llamó la ciudad de Granada para proponerme la dirección de su Festival, a lo que respondí de inmediato entonces que por Granada: lo que haga falta, porque para mí es un honor y una
obligación servir siempre a mi querida patria. Ni siquiera supe detalles, ni pude comprobar agenda, con lo cual tampoco sabía si llegado el caso de una propuesta en firme podría aceptar una
responsabilidad que bajo mi concepto debe atenderse con todo el rigor y el compromiso de excelencia. Ni soy político ni me incumbe la política más allá de esperar y exigir que ayude a los pueblos y sus gentes, y que respete e impulse la Cultura y las Artes, que son el más alto privilegio del ser humano, según mi criterio.

Yo soy un músico que ha dedicado su vida al arte haciendo música, dirigiendo las más importantes orquestas del mundo y gestionando los espacios escénicos de muchas de las más prestigiosas ciudades europeas del ámbito de la ópera y la música clásica. Todo ello con solvencia y éxito en todos los casos. Así que no hubiese aceptado una propuesta en firme sin la seguridad de asumir la responsabilidad con toda garantía y dedicación. 

Tampoco se hubiese tratado nunca de una decisión «experimental» o frívola, jamás hubiese aceptado ningún encargo para venir a Granada a «pasearme» un rato de vez en cuando y hacerme unas fotos, por decirlo de alguna manera. Yo hago las cosas bien, o no las hago, y le tengo todo el amor y todo el respeto a Granada, así que lo único que le deseo a mi tierra es siempre lo mejor. Toda mi vida me han movido más las emociones que las ambiciones, y con el paso del tiempo esta tendencia se me ha acentuado incluso más, así que a estas alturas de mi vida y mi carrera lo que me mueve es aquello que siento especial, entrañable y realmente interesante para conseguir un desarrollo, una mejora o una evolución, y con el claro objetivo de impulsar y enaltecer aquello que considero digno de ser apoyado.


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